Compeler: Obligar a uno, con fuerza o por autoridad, a que haga algo.
Disenso: Desacuerdo
Interdicción:Privación de un derecho civil, definida por la ley. Prohibición
Estribar: Descansar el peso de una cosa en otra sólida, apoyarse
Pesquisa: Indagación que se hace de una cosa para averiguar.
Subrogar: Poner una persona o cosa en lugar de otra.
Inervar: Actuar el sist. nervioso en la función de los demás órganos.
Elucidar: Aclarar
Empero: Pero, sin embargo
Colegir: Juntar, unir cosas sueltas. Inferir o deducir una cosa de otra.
Atemperar: moderar, templar, calmar. Acomodar una cosa a otra
Sucinta: Breve, resumido
Relegar: Apartar, dejar de lado
Obnubilar: Provocar o sufrir una ofuscación. Dejar o quedar fascinado
Plegarse: Ceder, someterse
Empañar: Quitar la tersura, el brillo o la transpariencia
Inquina: Antipatía
Parricida: Persona que mata a un progenitor o a su cónyuge.
Flagrante: Claro, evidente
Preludio: Aquello que precede o anuncia
Desasir: Soltar, desprender lo asido.
lunes, 1 de marzo de 2010
Desarrollo libidinal y organizaciones sexuales, Resumen
El texto comienza haciendo una breve aclaración acerca de la diferencia entre la sexualidad perversa y la normal. Caracterizándose la primera por la obtención de una única meta, que deja de lado la reproducción y en la cual sólo tiene primacía una pulsión parcial, las demás pasan a estar en segundo plano. Y en la segunda entran en juego todas las pulsiones parciales a la vez y la meta es la de la reproducción.
A lo largo del texto se hace una descripción de la sexualidad infantil, partiendo de la premisa que en la niñez ya existe una vida sexual. Freud plantea que las prácticas de la primera infancia aspiran al placer de órgano, llamando así a este placer como sexual.
Es desde la sexualidad infantil de donde parte la nominación de la sexualidad perversa y normal, pues las dos persiguen una meta única que es la de la ganancia de placer.
Freud menciona las etapas por la que atraviesa el niño, haciendo una descripción breve de cada una de ellas. La primera es la ganancia de placer, mediante el chupeteo, gracias a la zona erógena de la boca. La segunda es llamada pre-genital y es caracterizada por las pulsiones sádicas y anales, sinónimo de control y apoderamiento. Y la tercera es la etapa de latencia, en la cual se da satisfacción a la nutrición del niño por medio del pecho de su madre, el cual será el primer objeto que tendrá en su vida.
El niño hace una sustitución del primer objeto por un lugar del cuerpo propio, buscando así unificar los diferentes objetos de las pulsiones singulares, para llegar a uno único, que es la madre, como objeto de amor. Este nuevo objeto será el generador del complejo de Edipo, que aportará a la construcción del yo del varoncito, pues este da a la madre una satisfacción que a la vez recibe de ella. En la mujer, este complejo de Edipo, se vive de manera rivalizante, pues todo el tiempo tratará de conquistar a su padre, logrando así la sustitución de su madre.
El complejo de Edipo se vive de manera distinta cuando hay varios hermanos en un hogar, pues los niños posteriores al primero ocupan ahora el lugar del deseo y el primero queda desplazado totalmente. Algunos niños después de esto, suelen tomar como objeto de amor a sus hermanas y las niñas a sus hermanos y a las hermanitas pequeñas como sus bebes, fruto del deseo por el padre.
Partiendo de lo anterior se llega a la conclusión de que todas las estructuras clínicas son fruto de la vivencia en la niñez, la cual posee una intención en su esencia misma que puede ser satisfactoria o frustrante.
A lo largo del texto se hace una descripción de la sexualidad infantil, partiendo de la premisa que en la niñez ya existe una vida sexual. Freud plantea que las prácticas de la primera infancia aspiran al placer de órgano, llamando así a este placer como sexual.
Es desde la sexualidad infantil de donde parte la nominación de la sexualidad perversa y normal, pues las dos persiguen una meta única que es la de la ganancia de placer.
Freud menciona las etapas por la que atraviesa el niño, haciendo una descripción breve de cada una de ellas. La primera es la ganancia de placer, mediante el chupeteo, gracias a la zona erógena de la boca. La segunda es llamada pre-genital y es caracterizada por las pulsiones sádicas y anales, sinónimo de control y apoderamiento. Y la tercera es la etapa de latencia, en la cual se da satisfacción a la nutrición del niño por medio del pecho de su madre, el cual será el primer objeto que tendrá en su vida.
El niño hace una sustitución del primer objeto por un lugar del cuerpo propio, buscando así unificar los diferentes objetos de las pulsiones singulares, para llegar a uno único, que es la madre, como objeto de amor. Este nuevo objeto será el generador del complejo de Edipo, que aportará a la construcción del yo del varoncito, pues este da a la madre una satisfacción que a la vez recibe de ella. En la mujer, este complejo de Edipo, se vive de manera rivalizante, pues todo el tiempo tratará de conquistar a su padre, logrando así la sustitución de su madre.
El complejo de Edipo se vive de manera distinta cuando hay varios hermanos en un hogar, pues los niños posteriores al primero ocupan ahora el lugar del deseo y el primero queda desplazado totalmente. Algunos niños después de esto, suelen tomar como objeto de amor a sus hermanas y las niñas a sus hermanos y a las hermanitas pequeñas como sus bebes, fruto del deseo por el padre.
Partiendo de lo anterior se llega a la conclusión de que todas las estructuras clínicas son fruto de la vivencia en la niñez, la cual posee una intención en su esencia misma que puede ser satisfactoria o frustrante.
domingo, 28 de febrero de 2010
Preguntas frecuentes del Psicoanálisis, Resumen
Gracias al descubrimiento del inconsciente por Simung Freud y de su interés por la solución de los problemas mentales nace el psicoanálisis.
El psicoanálisis es una corriente creada con la intención de mejorar el bienestar de una persona que padece un malestar, producto de aspectos que están por fuera de su conciencia, y de los que no sabe dar cuenta. Este malestar es entendido como el síntoma que acompaña a una persona, el cual sólo sale a la luz, cuando el mecanismo de defensa de la represión falla.
El motivo de consulta se da desde el síntoma, desde todo aquello que genera incomodidad e inconformidad, por su desconocimiento y de lo cual se busca una explicación en otro que puede saberlo.
Tanto las personas que padecen de un síntoma como las que no, tienen un desconocimiento de lo que las ha llevado a tener un estado de vida, un motivo de existencia.
Para el psicoanálisis lo que lleva a el sentimiento de querer vivir de una persona es el deseo y todo el tiempo se busca acomodar lo que hacemos a éste. Si un ser humano descubre cual es el deseo para su vida, puede llegar a dar un cambio radical, porque mediante éste, se obtiene lo que realmente se quiere.
Cuando este deseo no llega a descubrirse en plenitud, puede aparecer como causa el trauma, que es una consecuencia de todas aquellas experiencias tormentosas de nuestra vida y las cuales mediante la represión, creemos haberlas olvidado para siempre, pero cuando en algún momento se vuelve a tener una experiencia parecida, causa desestabilización y preocupación. Además para el psicoanálisis el trauma es tomado en esencia como la sexualidad porque se toma de manera desordenada, causando sufrimiento o desinteresada.
En conclusión el psicoanálisis busca ayudar a encontrar un motivo de vida saludable y agradable, mediante el discurso que da un paciente a su analista del síntoma presentado. Desprendiéndose así, de todo aquello reprimido y traumático, que no lo ha dejado descubrir su deseo personal de vida.
El psicoanálisis es una corriente creada con la intención de mejorar el bienestar de una persona que padece un malestar, producto de aspectos que están por fuera de su conciencia, y de los que no sabe dar cuenta. Este malestar es entendido como el síntoma que acompaña a una persona, el cual sólo sale a la luz, cuando el mecanismo de defensa de la represión falla.
El motivo de consulta se da desde el síntoma, desde todo aquello que genera incomodidad e inconformidad, por su desconocimiento y de lo cual se busca una explicación en otro que puede saberlo.
Tanto las personas que padecen de un síntoma como las que no, tienen un desconocimiento de lo que las ha llevado a tener un estado de vida, un motivo de existencia.
Para el psicoanálisis lo que lleva a el sentimiento de querer vivir de una persona es el deseo y todo el tiempo se busca acomodar lo que hacemos a éste. Si un ser humano descubre cual es el deseo para su vida, puede llegar a dar un cambio radical, porque mediante éste, se obtiene lo que realmente se quiere.
Cuando este deseo no llega a descubrirse en plenitud, puede aparecer como causa el trauma, que es una consecuencia de todas aquellas experiencias tormentosas de nuestra vida y las cuales mediante la represión, creemos haberlas olvidado para siempre, pero cuando en algún momento se vuelve a tener una experiencia parecida, causa desestabilización y preocupación. Además para el psicoanálisis el trauma es tomado en esencia como la sexualidad porque se toma de manera desordenada, causando sufrimiento o desinteresada.
En conclusión el psicoanálisis busca ayudar a encontrar un motivo de vida saludable y agradable, mediante el discurso que da un paciente a su analista del síntoma presentado. Desprendiéndose así, de todo aquello reprimido y traumático, que no lo ha dejado descubrir su deseo personal de vida.
jueves, 25 de febrero de 2010
Reflexión texto en Inglés
El texto trata de hacernos una breve descripción acerca de lo que es verdaderamente el psicoanálisis y a la vez la personalidad del psicoanalista, a partir de 8 principios fundamentales.
Unificando estos principios podemos observar algunas conclusiones como:
· El psicoanálisis no es una técnica de intervención, sino más bien un manejo constante de la asociación libre, donde no se restringe al consultante en su discurso.
· En la sesión terapéutica se tiende todo el tiempo a una unicidad del analista con el analizante, pero sin perderse ni un sólo momento la neutralidad del analista.
· Se toma en cuenta el concepto de transferencia, entendido como todo aquello que siente el paciente con relación al terapeuta.
· Se hace importante todo el tiempo la experiencia personal del paciente, sin intervención de terceros, llegando así a la meta del psicoanálisis que es hacer consciente todo aquello inconsciente.
· El psicoanálisis busca que cada paciente produzca su propia singularidad, mediante el discurso subjetivo que hace ante el analista.
· No hay un estándar en el número de sesiones para el tratamiento psicoanalítico, porque depende de cada persona, de su satisfacción, y de un acuerdo consigo mismo.
· El psicoanálisis trata de no imponerle normas al paciente acerca de su tratamiento, es él quien elige cuando terminar y como hacerlo.
· En la terapia psicoanalista, sólo se hace interpretación a nivel de la neurosis de transferencia, que es aquello repetitivo, una reactualización de la niñez con el terapeuta.
En conclusión el psicoanálisis permite que el paciente aflore su subjetividad todo el tiempo, que haga evidente la significación inconsciente de su problema, y no lo encasilla en determinados lineamientos.
Unificando estos principios podemos observar algunas conclusiones como:
· El psicoanálisis no es una técnica de intervención, sino más bien un manejo constante de la asociación libre, donde no se restringe al consultante en su discurso.
· En la sesión terapéutica se tiende todo el tiempo a una unicidad del analista con el analizante, pero sin perderse ni un sólo momento la neutralidad del analista.
· Se toma en cuenta el concepto de transferencia, entendido como todo aquello que siente el paciente con relación al terapeuta.
· Se hace importante todo el tiempo la experiencia personal del paciente, sin intervención de terceros, llegando así a la meta del psicoanálisis que es hacer consciente todo aquello inconsciente.
· El psicoanálisis busca que cada paciente produzca su propia singularidad, mediante el discurso subjetivo que hace ante el analista.
· No hay un estándar en el número de sesiones para el tratamiento psicoanalítico, porque depende de cada persona, de su satisfacción, y de un acuerdo consigo mismo.
· El psicoanálisis trata de no imponerle normas al paciente acerca de su tratamiento, es él quien elige cuando terminar y como hacerlo.
· En la terapia psicoanalista, sólo se hace interpretación a nivel de la neurosis de transferencia, que es aquello repetitivo, una reactualización de la niñez con el terapeuta.
En conclusión el psicoanálisis permite que el paciente aflore su subjetividad todo el tiempo, que haga evidente la significación inconsciente de su problema, y no lo encasilla en determinados lineamientos.
domingo, 21 de febrero de 2010
Biografía, Simung Freud
SIMUNG FREUD
Conocer con detalle la vida de Freud, causa en mí tristeza o tal vez un sentimiento que no se explicar, por el hecho de ver que fue un hombre con muchas capacidades e inteligencia, pero que murió en su tesoro, ya que aunque se autoanalizo nunca pudo encontrar la razón de su existencia.
Se interesaba extremadamente por el servicio a los demás, y es por esto que dice que lo suyo es el psicoanálisis, pero tal vez con el que menos supo servir fue con el mismo, pues se autodestruyó.
Tuvo una obsesión por el estudio y es gracias a esto que ahora conocemos muchas cosas acerca de la vida psíquica, pero esta obsesión lo llevó a descuidar muchos aspectos de su vida, en especial su salud, llegando así a sólo descansar cuando se enfermaba.
Es algo contradictorio saber que el ayudaba a los pacientes con sus problemas, pero que el mismo no pudo nunca ayudarse, pues nunca dejó el tabaco y fue lo que lo condujo a la muerte. Podría especular diciendo que la causa por la cual fumaba tanto era el no encontrar respuesta a muchas cosas en su interior.
Pienso que era un hombre frío, retraído y ensimismado desde pequeño, por el hecho de encerrarse siempre en un cuarto a comer o a estudiar todo el tiempo, sin tener relación alguna con los que lo rodeaban, con su familia. Tal vez esto lo llevo a crecer de la misma manera y a encerrarse todo el tiempo en un consultorio.
Observando los estudios de Freud me doy cuenta que el hombre siempre responde a una época determinada, la suya, pues gracias a todo lo que vivió Freud durante la I guerra mundial, podemos conocer ahora lo que llamamos como pulsión de muerte, el tanatos, el lado oscuro del hombre. Además gracias a su análisis acerca de su niñez conocemos el complejo de Edipo, basado en el escrito de Sófocles, quien mató a su padre, para casarse con su madre y el cual es la explicación a los comportamientos de los niños con respecto a sus padres.
Los pacientes con problemas acudían a Freud para que los escuchara, es por esto que él descubre el método de asociación libre que da como solución el alivio de sus dolencias. Aún en el común nos damos cuenta que los hombres siempre tenemos la necesidad de comunicarnos y de contarle al otro lo que nos sucede, esto crea un cierto alivio o liberación tanto en el interior de las personas como en sus mentes.
El hombre para mí es un ser integral y por ende debe saber potencializar todos los aspectos de su vida, no sólo quedarse con uno de ellos, tal vez a Freud la experiencia con otras cosas le hubiera dado la explicación a muchas de sus hipótesis.
En conclusión es una hombre que causa en mí gran admiración y a la vez cuestionamientos, pero pienso que sus aportes a la psicología fueron muy pertinentes.
Conocer con detalle la vida de Freud, causa en mí tristeza o tal vez un sentimiento que no se explicar, por el hecho de ver que fue un hombre con muchas capacidades e inteligencia, pero que murió en su tesoro, ya que aunque se autoanalizo nunca pudo encontrar la razón de su existencia.
Se interesaba extremadamente por el servicio a los demás, y es por esto que dice que lo suyo es el psicoanálisis, pero tal vez con el que menos supo servir fue con el mismo, pues se autodestruyó.
Tuvo una obsesión por el estudio y es gracias a esto que ahora conocemos muchas cosas acerca de la vida psíquica, pero esta obsesión lo llevó a descuidar muchos aspectos de su vida, en especial su salud, llegando así a sólo descansar cuando se enfermaba.
Es algo contradictorio saber que el ayudaba a los pacientes con sus problemas, pero que el mismo no pudo nunca ayudarse, pues nunca dejó el tabaco y fue lo que lo condujo a la muerte. Podría especular diciendo que la causa por la cual fumaba tanto era el no encontrar respuesta a muchas cosas en su interior.
Pienso que era un hombre frío, retraído y ensimismado desde pequeño, por el hecho de encerrarse siempre en un cuarto a comer o a estudiar todo el tiempo, sin tener relación alguna con los que lo rodeaban, con su familia. Tal vez esto lo llevo a crecer de la misma manera y a encerrarse todo el tiempo en un consultorio.
Observando los estudios de Freud me doy cuenta que el hombre siempre responde a una época determinada, la suya, pues gracias a todo lo que vivió Freud durante la I guerra mundial, podemos conocer ahora lo que llamamos como pulsión de muerte, el tanatos, el lado oscuro del hombre. Además gracias a su análisis acerca de su niñez conocemos el complejo de Edipo, basado en el escrito de Sófocles, quien mató a su padre, para casarse con su madre y el cual es la explicación a los comportamientos de los niños con respecto a sus padres.
Los pacientes con problemas acudían a Freud para que los escuchara, es por esto que él descubre el método de asociación libre que da como solución el alivio de sus dolencias. Aún en el común nos damos cuenta que los hombres siempre tenemos la necesidad de comunicarnos y de contarle al otro lo que nos sucede, esto crea un cierto alivio o liberación tanto en el interior de las personas como en sus mentes.
El hombre para mí es un ser integral y por ende debe saber potencializar todos los aspectos de su vida, no sólo quedarse con uno de ellos, tal vez a Freud la experiencia con otras cosas le hubiera dado la explicación a muchas de sus hipótesis.
En conclusión es una hombre que causa en mí gran admiración y a la vez cuestionamientos, pero pienso que sus aportes a la psicología fueron muy pertinentes.
domingo, 14 de febrero de 2010
Justificación "Fundamentos del psicoanálisis y estructuras clínicas"
El curso de fundamentos del psicoanálisis y estructuras clínicas tiene como objetivo principal la comprensión de los fenómenos sociales a partir de la utilización del psicoanálisis. Además el desarrollo de la capacidad del estudiante para interrogarse acerca de la manera como las personas se relacionan con lo que los rodea y la importancia del lenguaje en todo este proceso de estructuración no sólo de los otros, sino del sí mismo, ayudando así al crecimiento tanto intelectual como personal.
Dentro del curso se estudia el psicoanálisis separado de la psicología, ya que no es el individuo, sino el sujeto quien es el la representación de un significante para otro significante, haciéndolo estar en falta de ser del sujeto, y dando paso este vacío a la pulsión, termino que es tomado de Freud para explicar aquello que ha sustituido al instinto en la criatura humana, lo que nos hace distintos del reino animal y seres desnaturalizados. Es este sujeto quien se hace preguntas sobre su existencia, pero a lo que sólo puede responder con saber más no con propio ser.
Durante el curso también se estudian la ubicación de las tópicas del aparato psíquico y se abordan las estructuras clínicas, tomando las tres más importantes: la neurosis, la psicosis y la perversión, como formas de organizar la sexualidad o como la respuesta a una vivencia de la sexualidad infantil.
Por último estudiaremos dentro de la clínica psicoanalítica la posición que asume el sujeto frente a sus síntomas o su malestar para comprender que no son los síntomas los que hacen la estructura, sino la estructura la que le da cabida o no a determinados síntomas.
Dentro del curso se estudia el psicoanálisis separado de la psicología, ya que no es el individuo, sino el sujeto quien es el la representación de un significante para otro significante, haciéndolo estar en falta de ser del sujeto, y dando paso este vacío a la pulsión, termino que es tomado de Freud para explicar aquello que ha sustituido al instinto en la criatura humana, lo que nos hace distintos del reino animal y seres desnaturalizados. Es este sujeto quien se hace preguntas sobre su existencia, pero a lo que sólo puede responder con saber más no con propio ser.
Durante el curso también se estudian la ubicación de las tópicas del aparato psíquico y se abordan las estructuras clínicas, tomando las tres más importantes: la neurosis, la psicosis y la perversión, como formas de organizar la sexualidad o como la respuesta a una vivencia de la sexualidad infantil.
Por último estudiaremos dentro de la clínica psicoanalítica la posición que asume el sujeto frente a sus síntomas o su malestar para comprender que no son los síntomas los que hacen la estructura, sino la estructura la que le da cabida o no a determinados síntomas.
Glosario "La vida sexual de los seres humanos"
Vislumbrar: Ver algo de una manera confusa o imprecisa.
Abnegado: renuncia del interés propio en beneficio de los demás.
Cepa: parte del tronco de una planta que está dentro de la tierra y unida a las raíces.
Indumentaria: conjunto de todo lo que sirve para vestirse, especialmente lo que se lleva puesto.
Inerme: desprovisto de armas o defensas.
Pudenda: que debe causar verguenza.
Salaz: lujurioso
Concupiscencia: atracción natural hacias los bienes sensibles y placeres sexuales.
Liza: campo dispuesto para que luchen dos o más personas.
Cabal: completo, exacto
Moción: moverse o ser movido
Erógena: que excita sexualmente
Inervar: actuar el sistema nervioso en la función de los demás órganos
Cavilosa: propensoa cavilar: reflexionar tenazmente sobre algo
Compulsión: fuerza interior que impulsa al sujeto a seguir una conducta determinada.
Colateral: dicese de las cosas que están al lado de otras
Trabazón: enlace o relación conveniente de dos cosas.
Impugnar: contradecir, combatir, refutar
Renuencia: resistencia u oposición a hacer algo.
Inverosímil: que no tiene apariencia de verdad.
Tendencioso: no imparcial u objetivo, que presenta o manifiesta determinada tendencia.
Domeñar: domar, someter
Dique: muro para contener las aguas
Erigida: fundar, instituir o levantar
Volcar: inclinar un recipiente u otra cosa de manera que pierda su posición normal.
Impío: falto de piedad religiosa
Sacrilegio: profanación de una casa, persona o lugar sagrado.
Profanar: tratar cosa sagrada sin debido respeto.
Cejar: aflojar o ceder en un empeño o discusión.
Flagrante: claro, evidente
Elucidor: aclarar
Onanismo: coito con eyaculación fuera de la vágina. Masturbación
viraje: cambio de orientación, conducta
Subordinar: hacer depender o sujetar a dependencia
Birlar: quitar algo, estafar
Micción: expulsión de la orina
Tomado de: Wordreference.com
Wikipedia.com
Diccionario larousse, lengua española
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